El Impacto Innovador: de I+D+i a 3I+D, 4I+D … 4I+2D

I+D+i

Investigación, desarrollo e innovación son conceptos esenciales de la competitividad de las empresas. Antes de la crisis la I+D+i podría parecer una opción para algunas empresas. Después, y analizando las empresas que han sobrevivido a la misma, se ha demostrado que se trata de una estrategia no sólo de supervivencia sino de competitividad y adaptación a entornos hostiles. Reaccionar a los ataques de la competencia está bien pero adelantarse a ellos y que sean otros los que tengan que reaccionar es mucho mejor. Y esto último es lo que se pretende conseguir con la I+D+i. Y digo “se pretende” porque no siempre se consigue. Es posible que dediquemos recursos a investigar el mercado para identificar oportunidades de negocio para nuestra empresa… y que las encontremos. Es posible que determinemos las reglas que mueven ese mercado y que descubramos las motivaciones de nuestros potenciales clientes. Y es posible que, con esfuerzo, desarrollemos innovaciones en nuestros productos o servicios y, aún así, los resultados no sean los esperados. ¿Por qué? Formalmente, cualquier experto en estrategia nos diría que es por uno o más de los siguientes errores:

  • Nuestro producto o servicio es el mejor sólo para nosotros y alguien más
  • Nuestro producto o servicio sólo le es útil a unos cuantos
  • No contamos con los recursos necesarios para su explotación y protección

Es por ello por lo que sugiero que a la fórmula “I+D+i” se le añada una tercera “I”: la de Impacto. 3I+D: Investigación, Desarrollo, Innovación e Impacto. Esta última “I” me gusta. Y les confieso que no se me ha ocurrido a mí. La Comisión Europea exige en sus programas, a las empresas que solicitan ayudas en este sentido, que realicen algún tipo de medición del impacto que provocará su innovación. Y parece importante que así sea. Pues no produce los mismos efectos y beneficios una innovación que sea aprovechada por 50 personas que por millones. Lo que les propongo es que, formal y sistemáticamente, ustedes incluyan esta tercera “I” en sus actividades de I+D+i para intentar reducir la
probabilidad de fracaso de la actividad innovadora. Merece la pena.

Intente medir el impacto que generará su innovación

A mayor impacto más rentable será su actividad innovadora

En realidad podríamos seguir añadiendo más “I” y “D” aunque éstas serían, posiblemente, una consecuencia de las anteriores:

• La “I” de la Internacionalización. Si de verdad nos creemos la globalización de los mercados, y es para creérselo, entonces tiene lógica pensar que aquellas empresas que se internacionalizan son, necesariamente, innovadoras, por lo menos en cuanto a la gestión de la comercialización se refiere. Pero, esta internacionalización ¿no sería consecuencia de un mayor impacto? Seguro.
• Una “D” más por Difusión, pues no se entendería el esfuerzo de innovar, y conseguirlo, sin que se cree una estrategia para dar conocer en nuestros mercados la utilidad y beneficio de la innovación. ¿Volvería a ser consecuencia del impacto? También.

Por cierto, ¿no les recuerda esta discusión sobre letras a otra sobre las “4 P” donde hay quien las triplica? Pues eso… que podemos seguir haciendo ecuaciones. Aunque de lo que se trata es de obtener el mayor rendimiento posible de nuestro esfuerzo innovador.

Autor: abarrantes

Ingeniero Español, Francés, Europeo y DEA-Doctorado en TIC, mi vida profesional la vertebran tres conceptos inseparables: Creatividad, Innovación y Diseño. https://es.linkedin.com/in/%C3%A1ngel-barrantes-romero-8b741830

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